El misterio de catarismo esta en la presencia de Grial. El Caliz del Señor creaba el ambiente de la permanencia del mismo Cristo entre sus discipulos, la ascendencia a los cielos y el regreso a la tierra.
El Santo Grial alimentaba a los Cataros de una forma increible. Las alturas inauditas de la espiritualidad de los Perfectos con las que no pueden ni competir los logros de las escuelas de Mani, Zoroastra, Buda, Mohamed o cualquier otro maestro universal, se deben al triunfante Caliz del Amor mesianista.
Los que sabian sobre la existencia del Grial eran sus 12 guardianes. Los nombres de ellos se mantenian en secreto. Ellos, junto con el Santo Caliz, desaparecian, se esfumaban en el pakibitiye*. Volvian a aparecer cuando hacia falta.
Ademas de 12 guardianes mas de mil Perfectos de Lenguadoc, Lombardia, Provence y otras provincias mas grandes de Europa Meridional, mencionados en la pantalla blanca del Grial en el orden jerarquico, gustaban misticamente del Caliz. Los demas solo intuian su existencia, no mas.
Los obispos se reunian en Montsegur dos veces al ano. Cristo acudia a estas reuniones con el Grial en las manos y los alimentaba. El Grial no paraba de alimentarlos de sus fuentes interminables y los Perfectos se colmaban de amor. Sus veladas estaban llenas de incesantes suspiros silenciosos y lagrimas enternecidas. El Grial de una eucaristia a otra sustentaba sus cuerpos divinos, los llenaba de las fragancias de los jardines del amor supremo. Nacian en el estado del amor ultracelestial, sometiendose al Rey Cristo, estudiando las leyes del Universo. Aguantaban sus cruces.
El Santo Grial emanaba los circulos de amor como las olas del mar de luz. Encendia a su alrededor miles de velitas pequenas. Ellas mismas encontraban los corazones puros de los cataros y luego en ellos se encendia el amor celeste. Sus rostros se iluminaban. Hablaban solo del amor excepcional que no habia en la tierra ni en los cielos.
Era la sinfonia mas dulce del Reino. La musica de amor que sono en el centro de Europa durante mas de dos siglos.
¿Cuantos tesoros ofrecia el Grial a los Cataros! Para miles de anos. Tanto les dio que no sabian en que mundos divulgarlos.
¿Quien construyo los castillos? El Grial. ¿Quien guardaba sus entradas? El Grial. ¿Quien daba de comer? El Grial. ¿Quien ensenaba la Sabiduria Superior? El Grial.
Cristo fundo Su Reino en las montanas altas, en cien castillos de Grial en los Pirineos.
El Caliz Anhelado creaba a su alrededor una atmosfera unica de la teocivilizacion y del amor y de la servitud a Cristo, como la de las mujeres de Jerusalen, y tambien la plenitud interior ambiente del Espiritu Santo. Los cataros iniciados en el misterio de los misterios llamaban al Grial el sagrario de los sagrarios. El Grial era uno con Cristo. Cristo permanecia en el Caliz, que irradiaba la luz hasta cuando Cristo no estaba. El Rey de los reyes sostenia el sagrado Caliz en sus manos y nutria sus seres.
El Grial reinaba no solo entre los cataros de Montsegur. Amaba y cuidaba a todos sus discipulos verdaderos, y era del mismo grado el patrimonio de Carcassones y Bezier. ¿Cuantos ungidos grandes habia entre los cataros (como Guilhabert de Castres)! Los mejores varones de Cataluña, Lombardia y Lenguadoc abandonaron el mundo para el Grial. Las almas mas nobles, mas aristocratas, mas candidas veian que su deber era participar en el futuro destino de la humanidad. No solo el Grial se extendia, si no tambien se multiplicaban los Griales menores – sus discipulos.
El Grial estaba presentado en Montsegur por un castillo de majestuosidad real... Conducia a los cristianos como a los judios biblicos: con una nube de fuego - de noche, y una nube luminosa – de dia. El Salvador venia y asistia. Pero no como en la epoca en que vivia en la tierra, sino reinando en el interior de sus hijos, elevandolos al Reino de Grial.