LUZBEL, CRISTO Y LA SABIDURÍA (La tradición secreta de los cátaros)
En los Cielos reina el amor hacia la Madre Sabiduría.
Eran dos los hijos del Altísimo: Luzbel y Cristo.
Cristo fue querido por Su Madre la Sabiduría, Sofía. Luzbel se sublevó contra la Madre y el Padre.
Esto comenzó desde que Luzbel fue tentado por el mismo diablo, despertando en el hijo querido de Dios, de aquel entonces, una manera distinta de ver al Padre. Luzbel dejó de valorar el amor Paternal como la fuerza motriz. Y rechazó la Sabiduría, que descubre el potencial infinito del amor como el de la cima de la perfección y de la corona de la creación.
«La creación es detenida en su desarrollo. La bondad paternal hace de las bestias moscas adormecidas y defectuosas. La bondad no conduce al perfeccionamiento. Son posibles otros caminos... Es posible la alimentacíon de otro árbol, del bien y del mal.
El mal es admisible como una alternativa al bien. La creación valorará el amor infinito del Altísimo, revivirá y se encontrará solamente más cercano a Él.
El hombre debe conocer la infinita paleta de los estados del alma, pero su compuesto debe ser remodelado. El mal es lo mismo que el bien, solamente que con signo inverso. El mal no es menos que el bien y contribuye al progreso de la creación a favor de la Divinidad. El bien sin el mal es un reino amodorrado.
¡Existe otro amor! El hombre debe conocerlo para acercarse al Altísimo. El servicio que prestará el mal será mayor que lo que el bien adormecido puede dar y éste llevará al hombre hacia la luz a través de la oscuridad.
En la creación se suscitará el potencial creativo infinito...»
«El amor dulzón del Altísimo dará asco a las criaturas. Ellos comprenderán que son engañados por Él».
¡Esto es el primera representación embustera del Altísimo por Luzbel (su primer fantasma Pero el embustero es el mismo.
El desprecio de Luzbel hacia la bondad y hacia el amor del Padre Celestial radica en su conflicto con la Madre Sabiduría.
La insurrección de Lucibel
Es por eso que el Altísimo envía a la Madre Sabiduría al mundo: para convencer a la creación sobre la ventaja del amor y de la bondad.
“Luzbel es superficial”, - insiste Ella. – “Los verdaderos bondad y amor que aparentan ser pacíficos y apacibles, sin embargo suponen los estados pasionales interiores profundos y una multitud de virtudes. En ellas se sostiene el Reino de nuestro Altísimo.”
Los fieles no tienen la necesidad de ser tentadores y tentados. El amor verdadero no tiene necesidad de pruebas y de cualquier tipo de oposición”.
Luzbel se insurreccionaba especialmente contra el amor y la paz. “¡Sois idiotas adormecidas!” – Así les declaró a las almas. – “Vosotras no os conocéis y tampoco conocéis vuestras posibilidades. La vida comienza fuera de los límites del bien: en la interacción misteriosa del bien y del mal. Saliendo fuera de los límites del bien y del mal se retorna a los orígenes.
¡Seguidme, y yo con el bastón del despertar os sacaré del sueño! Os garantizo una vida interesante, pozos milagrosos, viajes y aventuras apasionantes. ¡Os daré el conocimiento de sí mismos y del prójimo, y otra manera de ver al Creador!”
El gran juego
Se inició el gran juego. El Altísimo toleró al diablo arrastrar a las tinieblas del mundo terrenal creado y organizado por él, a muchas almas y le permitió alimentarse del árbol del bien y del mal.
El Altísimo predijo: volviendo como los hijos pródigos, caerán en Sus brazos Paternales y se confirmarán definitivamente en los caminos del amor, la paz y la luz, odiando el mal y la concupiscencia como los dos inicios de Lucifero.
El dualismo en efecto es algo inherente a los judíocristianos, quienes reconocen la realidad del pecado original del mismo modo que la realidad divina, el inicio del mal que actúa igual que el bien.
La labor fundamental del maligno es la justificación del mal. Su ciencia básica es la teodicea: su justificación ante el rostro del mal infinito, la injusticia e innumerables envolturas.
La tierra bajo la égida del maligno es un espejo deformante del Reino Celestial, en donde el mal se convierte en bien, los santos resultan maldecidos, los brujos resultan deificados, los más malvados de los malvados y enemigos manifiestos se denominan instructores y maestros, mientras que los auténticos anunciadores son sometidos a represiones crueles.
El auténtico monoteísmo se encuentra en los cátaros y sus antecesores espirituales, los verdaderos hijos de Dios de todos los tiempos, quienes llevan la espiritualidad verdadera del Creador auténtico.
«Nuestro Altísimo es el Amor infinito, la superante Sabiduría y la Bondad exclusiva, – enseñan ellos (cátaros). “En Él no existe el mal, el ardid y la violencia.”
“Regresando al Reino de nuestro Altísimo, las almas piden a la Madre Sabiduría le injertar al árbol de la Inmaculadez Original.”
“El Espíritu Santo se revela ante ellos como si fuera la primera vez. Y finalmente, habiendo valorado con justicia el amor del Señor y de la Señora Celestial, ellos se entregan a la beatitud infinita, rezando por aquellos que aún tienen que superar los ciclos terrenales de la tentación en cuevas y desiertos terrenales gritando y gimiendo desesperados”.
Luzbel, despreciando la virginidad, la Sabiduría, la bondad y el amor del Altísimo, les contraponía la concupiscencia como la otra fuente de vida. Ensalzaba el conocimiento racional y la asimilación de muchos mundos, la insurrección audaz.
«El mal es otro potencial descubierto, es la ley que regula las potencias incontrolables del hombre». Con el propósito de consolidar su propio orden mundial, precisamente él le dió a Moisés la legislación con un sin número de artículos ratificando a sus inquisidores y jueces.
Pero los santos, descendiendo de los Cielos, dicen: “No existe necesidad del racionalismo, ni de la ley, ni del mal, ni de las tentaciones. El amor de nuestro Altísimo es incondicional y porta la vida verdadera.
Ahora hemos asimilado el misterio del sufrimiento que conduce al amor, denominado por la Sabiduría Divina como strasntoye. Entonces hemos enriqueciendo nuestro interior, pero no como lo hubiese deseado el tentador Luzbel, sino como lo ve nuestra Madre la Sabiduría”.
No cesarán los actos terroristas en la tierra mientras no sea desenmascarado el príncipe de este mundo. Luzbel realizó el primer "acto terrorista" en los Cielos, tentando a las almas con su proyección.
La entrada de la inmensa mayoría de las almas a este mundo - es un paroxismo extraordinario. El traumatismo, el choque es la consecuencia del acto terrorista espiritual que se experimentó en la eternidad.
¡Pero, hasta qué punto se puede ceder a las intrigas del padre de la mentira para que el Reino del amor infinito, de la paz serenísima y de la beatitud múltiple, se prefiera a la zona terrenal de la concentración con sus vientos glaciales terribles, con la concupiscencia venenosa y con las pasiones torpes! Con sus gritos absurdos sobre la “salvacion” para los alienados celestiales!