A una doctora espanola, quien con las mejores intenciones buscaba catalogarme en su esquema homeopatico,
rante un interrogatorio silencioso de la consciencia.
Oh, no leas al hombre con los patrones: el hombre es lo divino y no un demonio,
a pesar de por quien lo tomas.
No hagas un historial franquista
sobre San Grigorio de Nisa.
No te acerques con el volumen de botica:
el hombre es la madreperla, y no una plantilla.
No busques describir de modo adecuado
a quien esta en este mundo crucificado.
Los brujos fingen que curan,
curandose, a otros torturan.
No me leas segun mi foto antigua,
no te jactes con tu tesina ambigua,
Anda a auscultar a la divinidad con estetoscopio,
leer el alma inmortal con tu cuidado propio.
Y tambien esta curva de la columna vertebral
contiene puntos suspensivos sin contar.
Con tu perfil de pajaro no te internes,
como un policia cogerme en delito no intentes.
El hombre no es un muneco sino la divinidad,
no es un soplon en venta sino el pilar de la verdad.
Con el parrafo del libro no se lo puede describir, con el oraculo de Delfos no se lo puede predecir.
Esta sellada hermeticamente la divinidad solar,
con el sistema de los signos no se la puede mesurar...
Yo mismo te curare gratis.
Los teatros de los humanos, hay que cerrarlos.
Hazte sencilla como una manzanilla del prado,
con el rex mundi combatete osada.
?Que resplandezca lo inmortal de tu rostro
con el sello nuevo de una virgen celosa!